Cardo de Tudela.
La parte de consumo son las pencas , una porción de la nervadura central de las hojas y los tallos tiernos. Las pencas son huecas, estriadas y alargadas y terminan en unas grandes hojas verdosas, más pequeñas y blanquecinas en el interior, son crujientes, tiernas y presentan un sabor delicado, dulce y con reminiscencias amargas.
Al cardo se le reconocen sus propiedades coleréticas, hepatoprotectoras y diuréticas, entre otras, debido a su contenido en cinarina e inulina .